miércoles, 16 de mayo de 2012

unidad "4" Evaluación por relación Beneficio / Costo


          Evaluacion por la relacion                     

              Beneficio/costo





 
4.1 Proyectos del sector público.
Sector público es el conjunto de organismos administrativos mediante los cuales el Estado cumple, o hace cumplir la política o voluntad expresada en las leyes del país.

Esta clasificación incluye dentro del sector público: El Poder Legislativo, Poder Ejecutivo, Poder judicial y organismos públicos autónomos, instituciones, empresas y personas que realizan alguna actividad económica en nombre del Estado y que se encuentran representadas por el mismo, es decir, que abarca todas aquellas actividades que el Estado (Administración local y central) poseen o controlan. Un proyecto público, por ejemplo, puede tener como objetivo la administración de zonas silvestres, donde los proyectos económicos (madera), de conservación de la fauna (venados, ardillas) y de recreación (zonas para acampar y caminar), consideran importante el uso del suelo. Los mencionados proyectos, también se les conoce como, proyectos de propósitos múltiples. Dichos proyectos se diseñan y construyen a fin de que sirvan a más de un propósito, y con estos se puede lograr una mayor economía global.

http://www.doc6.es/secciones/gc.htm
La
Gestión del Conocimiento: Nueva Cultura Empresarial



4.2 Análisis beneficio/costo de un solo proyecto.



 “Para la identificación de los costos y beneficios del proyecto que son pertinentes para su evaluación, es necesario definir una situación base o situación sin proyecto; la comparación de lo que sucede con proyecto versus lo que hubiera sucedido sin proyecto, definirá los costos y beneficios pertinentes del mismo” (Fontaine, 1984: 27).

La evaluación puede ser realizada desde dos ópticas diferentes:

a) La evaluación privada:

Que a su vez tiene dos enfoques: la evaluación económica, que asume que todo el proyecto se lleva a cabo con capital propio y, por lo tanto, no toma en cuanta el problema financiero; y la evaluación financiera, que diferencia el capital propio del prestado.

b) La evaluación social

En ésta, tanto los beneficios como los costos se valoran a precios sombra de eficiencia o de cuenta. “Para la evaluación social interesa el flujo de recursos reales (de los bienes y servicios) utilizados y producidos por el proyecto.

Los costos y beneficios sociales podrán ser distintos de los contemplados por la evaluación privada económica.

La evaluación económica tiene como objetivo el determinar el impacto que el proyecto produce sobre la economía como un todo. La evaluación social se diferencia de la anterior por incorporar explícitamente el problema distribucional dentro de la evaluación. Esta integración de eficiencia con equidad se traduce en una valoración de “precios sociales”.

En los proyectos sociales se ha planteado la cuestión de quién afronta los costos desde una perspectiva diferente. Al respecto hay tres respuestas posibles: el individuo, el gobierno local, o la sociedad en su conjunto (Rossi, 19779: 254)

Desde el punto de vista individual, se considera la perspectiva del beneficiario del proyecto. La perspectiva de la comunidad local plantea el problema de la fuente de financiamiento. Respecto a la sociedad nacional, hay que considerar no solo los costos y beneficios directos, sino también los de carácter secundario e intangible.

El ACB permite determinar los costos y beneficios a tener en cuenta en cada una de las perspectivas consideradas previamente. Por otro lado, mediante la actualización, hace converger los flujos futuros de beneficios y costos en un momento dado en el tiempo (valor presente o actual) tornándolos comparables. Relaciona, por último, los costos y beneficios del proyecto, utilizando indicadores sintéticos de su grado de rentabilidad, según la óptica de la evaluación (privada o social).

IV. La evaluación social de proyectos

La evaluación social, también llamada evaluación socioeconómica de proyectos, pretende medir el impacto que la ejecución de un proyecto - versus no ejecutarlo- tiene sobre la disponibilidad total de bienes y servicios en un país.

El análisis de proyectos valora los beneficios y los costos de un proyecto y los reduce a un patrón de medida común. Si los beneficios exceden a los costos, medidos todos con el patrón común, el proyecto es aceptable; en caso contrario, el proyecto debe ser rechazado.

Los costos y los beneficios del proyecto deben medirse por comparación con la media en que disminuyen la posibilidad o contribuyen al logro de los objetivos de esa sociedad. (Squire y Van der Tak, 1980).

Existen dos elementos básicos de la evaluación social que destacan su importancia. Por un lado, su objetivo es maximizar la rentabilidad, incrementando así el potencial de la inversión futura. Por otro lado, dado que pretende el máximo de beneficios para la comunidad en su conjunto y teniendo en cuenta también la elevada participación del gobierno en la inversión, resulta vital que éste evalúe sistemáticamente los proyectos, valore los bienes y servicios producidos y los factores o insumos de una manera diferente a la que realiza el mercado.

La ubicación temporal de la evaluación, en los proyectos económicos, está fundamentalmente en la etapa ex ante, sirviendo sus resultados para decidir sobre la ejecución o no del proyecto. Cuando se trata de proyectos sociales, el ACB también se realiza ex post y sirve para determinar la utilidad de la continuación del proyecto o para, alternativamente, establecer la conveniencia de realizar otros del mismo tipo.

V. Pruebas “con” y “sin” el proyecto

Un primer paso de la evaluación (tanto en el ACB como en el ACE) es la prueba “con” y “sin” el proyecto, que consiste en comparar la proyección de las tendencias presentes (prognosis sin intervención) con las modificaciones que ellas sufrirían como resultado del proyecto.

Dado que los recursos son siempre limitados, es preciso tener en cuenta el costo de oportunidad de asignarlos en un proyecto determinado. El costo de oportunidad es el valor de las oportunidades perdidas.

En la evaluación de proyectos sociales, es particularmente importante considerar el costo de oportunidad de la mano de obra voluntaria y de las donaciones.

Es oportuno recordar que la evaluación de proyectos no es un ejercicio contable sino un instrumento para racionalizar el proceso de toma de decisiones (Piachaud, 1984).

El costo de oportunidad social puede ser complementariamente definido como el sacrificio que hace la sociedad al utilizar un insumo o factor en un proyecto concreto, en lugar de asignarlo a otro alternativo.

VI. Diferencias entre la evaluación privada y la social

Para realizar la evaluación social de proyectos generalmente se inicia el trabajo efectuando una evaluación económica de los costos y beneficios privados de los proyectos. Los valores privados corregidos, constituyen los llamados beneficios y costos directos. (Fontaine, 1984: 378).

“A los efectos del análisis de las operaciones de un proyecto, el precio de cuenta puede definirse como el precio que prevalecería en la economía si ésta estuviera en perfecto equilibrio en circunstancias de competencia” (Gittinger, 1978: 53). Los más usados son los de las divisas, el capital y la mano de obra.

  En la evaluación social de proyectos los impuestos y subsidios se consideran como pagos de transferencia. Los impuestos son beneficios que el proyecto transfiere a la sociedad. Los subsidios son un costo porque representan un sacrificio de recursos que realiza la sociedad para que el proyecto se implemente. En la evaluación privada, en cambio, los impuestos son considerados como costo y los subsidios como ingresos para el proyecto.

  En la evaluación social los intereses del capital no se deducen del rendimiento bruto. En la evaluación privada (financiera), los intereses pagados por el capital ajeno son costos y el reembolso del capital prestado se deduce antes de llegar a la corriente de beneficios.

VII. Los costos y beneficios secundarios

La evaluación social de proyectos considera además los costos y beneficios secundarios, llamados también efectos indirectos o “externalidades”. Ellos se producen como consecuencia del proyecto, pero fuera del ámbito en que éste se realiza.

La existencia de externalidades hace que las evaluaciones, social y privada, difieran entre sí. Corresponden a los beneficios y los costos que un proyecto descarga sobre terceros y que no se observan en el mismo. Así, hay externalidades tales como el menor consumo de manzanas derivado de una disminución en el precio de las peras. Hay externalidades negativas, como la contaminación producida al instalar una fábrica, y positivas tales como las derivadas de un proyecto de reforestación (ODEPLAN, 1985).

La cuantificación de los efectos secundarios no es sencilla. Mishan considera que se caracterizan por no haber sido previstos ni ser controlables, en la mayor parte de los casos. Siguiere que son infinitos en el mundo real y que, si bien el mecanismo de precios internaliza un gran número de ellos, quedan fuera los efectos ambientales e intangibles. La evaluación debe limitarse a los más inmediatos y de mayor valor monetario. Los intangibles solo pueden ser evaluados subjetivamente por sus víctimas.

VIII. El impacto distributivo del proyecto

Cuando se consideran los efectos que el proyecto puede tener sobre la distribución del ingreso o la riqueza, existen dos posiciones antagónicas.

Se sostiene que la evaluación social de proyectos no es un instrumento redistributivo adecuado, y que existen medidas de política económica más eficaces para alcanzar dichos objetivos, como los impuestos, subsidios, la distribución directa de bienes o servicios al margen del mercado, o aquellas tendientes al perfeccionamiento de los mismos. Gittinger anota que la evaluación social de proyectos es indiferente a la distribución del ingreso y a la propiedad del capital. El análisis económico guarda silencio sobre la distribución y nada dice sobre la justicia social.

Alternativamente, Squire y Van der Tak, entre otros, plantean que la evaluación social de proyectos es un poderoso instrumento distributivo, en especial en los países subdesarrollados.

Esto lleva necesariamente al punto de cómo incorporar los efectos distributivos en la evaluación social de proyectos. Algunos (como UNIDO) proponen asignar ponderaciones diferenciales que aumenten en una proporción constante el valor de los beneficios recibidos por la población objetivo.





4.3 Selección de alternativas mediante el análisis B/C incremental.

 El método de selección de alternativas más comúnmente utilizado por las agencias gubernamentales federales, estatales, provinciales y municipales para analizar la deseabilidad de los proyectos de obras públicas es la razón beneficio/costo (B/C). Como su nombre lo sugiere, el método de análisis B/C está basado en la razón de los beneficios a los costos asociada con un proyecto particular. Se considera que un proyecto es atractivo cuando los beneficios derivados de su implementación y reducidos por los beneficios negativos esperados exceden sus costos asociados. Por lo tanto, el primer paso en un análisis B/C es determinar cuáles de los elementos son beneficios positivos, negativos y costos. Se pueden utilizar las siguientes descripciones que deben ser expresadas en términos monetarios.

Beneficios (B) Ventajas experimentadas por el propietario.

Beneficios negativos (BN) Desventajas para el propietario cuando el proyecto bajo consideración es implementado.

Costos ( C ) Gastos anticipados por construcción, operación, mantenimiento etc. menos cualquier valor de salvamento.

Dado que el análisis B/C es utilizado en los estudios de economía por las agencias federales, estatales o urbanas, piénsese en el público como el propietario que experimenta los beneficios positivos y negativos y en el gobierno como en quien incurre en los costos. Por consiguiente, la determinación de si un renglón debe ser considerado un beneficio positivo o negativo o un costo, depende de quién es afectado por las consecuencias






4.4 Análisis B/C incremental de alternativas. Mutuamente excluyentes.

Cuando la selección de una alternativa impide la aceptación de otras alternativas, estas se denominan mutuamente excluyentes.

Cuando se debe seleccionar sólo una entre tres o más alternativas mutuamente excluyentes (independientes), se requiere una evaluación de alternativas múltiples. En este caso, es necesario efectuar un análisis sobre los beneficios y costos increméntales semejante al método utilizado en el tema para las tasas de retorno incremental. La alternativa de "no hacer nada" puede ser una de las consideraciones.


Hay dos situaciones que deben considerarse respecto al análisis de alternativas múltiples por el método beneficio/costo.


En el primer caso, si hay fondos disponibles de manera que se pueda escoger más de una alternativa entre varias, sólo es necesario comparar las alternativas contra la alternativa de "no hacer nada". En este caso las alternativas se denominan independientes. Por ejemplo, si se pudieran construir varias represas de control de inundaciones en un río determinado y hubiese disponibilidad de fondos para todas las represas, las relaciones B/C deben ser las que estén asociadas con una represa en particular contra ninguna represa. Es decir, el resultado de los cálculos podría demostrar que la construcción de tres represas a lo largo del río seria económicamente justificable en base a la disminución de los daños causados por las inundaciones, a la recreación, etc., y, por consiguiente, debe construirse.


Por otra parte, cuando sólo se puede seleccionar una alternativa entre varias, es necesario comparar las alternativas entre sí en lugar de hacerlo contra la alternativa de "no hacer nada". Sin embargo es importante que el estudiante entienda en este momento la diferencia entre el procedimiento que se debe seguir cuando los proyectos múltiples son mutuamente excluyentes y cuando no lo son. En el caso de proyectos mutuamente excluyentes es necesario compararlos contra cada uno, mientras que en el caso de proyectos que no son mutuamente excluyentes (proyectos independientes) es necesario compararlos sólo contra la alternativa de "no hacer nada". Tomando en cuenta que:

• El criterio es el mismo usado para la evaluación de la tasa de retorno, excepto valor de B/C incremental debe ser mayor que 1.
• Se selecciona el proyecto que tenga un B/C incremental = >1, y
• Que requiera la mayor inversión justificada.
• Aquellas alternativas que tengan un
, pueden eliminarse inmediatamente y no necesitan considerarse en el análisis incremental.

Sin embargo, en un análisis B/C por lo común es conveniente calcular una relación B/C general para cada una alternativa, ya que el VP total o el CAUE deben calcularse como preparación para el análisis incremental.




fuente :)

Fundamentos de Ingeniería Económica, 4ta Edición – Gabriel Baca Urbina

Proyecto presentado el dia 17 de mayo del 2012  aula: 9  Hora: 10 am - 11am

















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